¿Torticolis en mi bebé?

Tortícolis es una palabra que viene del latín y significa “cuello torcido”. Se habla de “tortícolis congénita” cuando ocurre en niños recién nacidos o de menos de 2 meses de edad.

Generalmente es un daño que se ha causado a un músculo del cuello y que puede suceder antes o durante el parto. El músculo dañado (acortado) sigue una trayectoria diagonal desde el hueso que está en la base del cuello (clavícula) hasta la cabeza justo detrás de la oreja. A este músculo se le llama esternocleidomastoideo.

La Tortícolis se presenta en un 0.4 % de todos los nacimientos.

 

Torticolis-infantil-congenita

 

 

¿Cómo reconocerla?

  • El bebé con tortícolis suele tener la cabeza inclinada hacia un lado y la barbilla girada hacia el otro lado.
  • Si vemos que nuestro bebé tiene la cabeza casi siempre inclinada hacia el mismo lado, es muy posible que tenga tortícolis.

 

¿Cuál es la causa?

La tortícolis puede ocurrir sin que se conozca la causa (idiopática), puede ser de origen genético (hereditaria) o puede ser adquirida secundaria a daños del sistema nervioso o de los músculos del cuello y puede desarrollarse en la niñez o en la vida adulta. Es más común en los primerizos.

Existen diferentes teorías para explicar la causa de la tortícolis muscular congénita:

  • La primera de ellas relaciona la deformidad con la posición dentro del útero de la cabeza del bebé,lo que provocaría que se contrajera el músculo (esternocleidomastoideo) y, como consecuencia, que este músculo se engrosara (fibrosis) y acortara.
  • La fibrosis y el acortamiento del músculo podrían deberse también a una alteración en la irrigación sanguínea del propio músculo durante el embarazo (la arteria que lleva sangre al músculo está comprimida).
  • La causa podría también ser un traumatismo obstétrico que provocaría un sangrado, un hematoma y una cicatrización dentro del músculo. Esto sucede con frecuencia cuando el bebé viene mal presentado o cuando es muy grande.
  • Los músculos del cuello (esternocleidomastoideo principalmente) se estiraron demasiado durante el parto a la salida de la cabeza, causando un sangrado (hematoma) que se acumula presionando el músculo del cuello. Poco a poco, este hematoma se reabsorbe y deja una cicatriz (tejido fibroso) que acorta y resta flexibilidad al músculo y esto hace que la cabeza se incline hacia un lado. Habitualmente aparece un pequeño bultito en el interior del músculo que es palpable y en ocasiones visible (puede medir de 1 a 3 cm. de diámetro). Este bultito, en forma de oliva, se aprecia mejor a las pocas semanas de vida y desaparece hacia los 3 meses.

Los músculos del cuello (esternocleidomastoideo principalmente) se estiraron demasiado durante el parto a la salida de la cabeza, causando un sangrado (hematoma) que se acumula presionando el músculo del cuello.

bultito en forma de oliva en cara lateral del cuello.

  • Trastornos espinales a nivel de las vértebras, generalmente en el curso de malformaciones congénitas (a esto se le llama “malformación congénita de la espina cervical”).
  • Existen otras causas para que se pueda torcer el cuello del bebé, pero ninguna de estas provoca la hinchazón o edema del músculo esternocleidomastoideo como sucede en la Tortícolis Congénita.

 

¿En qué puede afectar la tortícolis a mi bebé?

  • Si el bebé está tomando pecho, puede tener dificultades para mamar de uno de los pechos, al no poder girar el cuello hacia ese lado.
  • A veces, la tortícolis congénita puede asociarse a displasia de cadera. Si el pediatra lo sospecha (casi siempre cuando el bebé tiene menos de mes y medio) indicará una ecografía de caderas.
  • Debido a que la cabeza está apoyada siempre del mismo lado, algunos bebés desarrollan un aplanamiento de uno de los lados de la cabeza (plagiocefalia postural). Este aplanamiento no repercute sobre el crecimiento del cerebro, pero puede causar una asimetría de la cara que a veces es llamativa.

 

¿Cómo puedo evitar que mi bebé tenga tortícolis?

Aunque no se pueden evitar las causas predisponentes (posición del feto y parto complicado), sí se puede actuar para que el bebé no desarrolle tortícolis.

Cuando el bebé duerma o esté boca arriba, hay que cambiar el lado de apoyo de la cabeza con frecuencia. Por ejemplo, cambiar de lado la cabeza después de cada toma.

Es muy recomendable poner al bebé boca abajo durante algunos ratos mientras está despierto. Es lo que se conoce como “tummy time” (tiempo de barriguita). Así se fortalecen los músculos del cuello y la espalda, y se previenen las deformidades de la cabeza (plagiocefalia).

 

Mi bebé tiene tortícolis, ¿qué hago?

El pediatra suele diagnosticar la tortícolis en las revisiones de salud infantil.

Según la edad del niño y la severidad del problema, el pediatra valorará si se deben hacer pruebas complementarias (ecografía o radiografía).

El pediatra suele explicar a los padres los ejercicios que se deben hacer en casa para corregir la tortícolis. Consisten en movilizar el cuello y estirar el músculo y deben hacerse siempre bajo supervisión.

También se pueden aprovechar situaciones cotidianas para que el bebé mueva el cuello:

  • Se le pueden ofrecer las tomas (pecho o biberón) por el lado que le cuesta más trabajo. Si tiene hambre se esforzará en girar el cuello
  • Usar juguetes y estímulos visuales y auditivos de forma que le inciten a mover el cuello hacia los lados
  • Al acostarlo para dormir (siempre boca arriba), ponerlo mirando a la pared, de forma que tenga que girar el cuello si quiere mirar a la mamá o a los juguetes de la habitación.

El pediatra comprobará que la evolución de la tortícolis es buena. Si no es así, podrá decidir enviar al bebé a un servicio de fisioterapia o hacer pruebas complementarias.

Cuando el bebé tiene una tortícolis derecha, es decir, el cuello se inclina a la derecha y la barbilla señala a la izquierda, los ejercicios consistirán en llevar la oreja izquierda hacia el hombro izquierdo y después la barbilla hacia el hombro derecho.

El ejercicio debe de ser CONSTANTE y generalmente se hacen hasta que el bebé tiene un año de edad. Es preferible realizar los ejercicios entre dos personas, una que haga los movimientos de la cabeza mientras que el otro estabiliza, con suavidad, los hombros con las dos manos. El ejercicio debe de ser CONSTANTE y generalmente se hacen hasta que el bebé tiene un año de edad. Es preferible realizar los ejercicios entre dos personas, una que haga los movimientos de la cabeza mientras que el otro estabiliza, con suavidad, los hombros con las dos manos. El ejercicio debe de ser CONSTANTE y generalmente se hacen hasta que el bebé tiene un año de edad. Es preferible realizar los ejercicios entre dos personas, una que haga los movimientos de la cabeza mientras que el otro estabiliza, con suavidad, los hombros con las dos manos.

Tortícolis derecha

Cuando el niño tiene una tortícolis izquierda, es decir, el cuello se inclina a la izquierda y la barbilla señala a la derecha, los ejercicios consistirán en llevar la oreja derecha hacia el hombro derecho y después la barbilla hacia el hombro izquierdo.

Cuando el niño tiene una tortícolis izquierda, es decir, el cuello se inclina a la izquierda y la barbilla señala a la derecha, los ejercicios consistirán en llevar la oreja derecha hacia el hombro derecho y después la barbilla hacia el hombro izquierdo. Cuando el niño tiene una tortícolis izquierda, es decir, el cuello se inclina a la izquierda y la barbilla señala a la derecha, los ejercicios consistirán en llevar la oreja derecha hacia el hombro derecho y después la barbilla hacia el hombro izquierdo. Cuando el niño tiene una tortícolis izquierda, es decir, el cuello se inclina a la izquierda y la barbilla señala a la derecha, los ejercicios consistirán en llevar la oreja derecha hacia el hombro derecho y después la barbilla hacia el hombro izquierdo.

 

¿Qué hago si no mejora?

Cuando la tortícolis se descubre en los primeros meses y se inician enseguida los ejercicios, la evolución suele ser muy buena. En casi todos los casos se consigue la corrección total y sin que queden deformidades, aunque puede tardar hasta 6 ó 12 meses en corregirse del todo.

Si la tortícolis persiste hacia el año de edad o se ha diagnosticado tarde puede estudiarse la posibilidad de un alargamiento del músculo con cirugía.

Es muy recomendable poner al bebé boca abajo durante algunos ratos mientras está despierto. Es lo que se conoce como “tummy time” (tiempo de barriguita). Así se fortalecen los músculos del cuello y la espalda, y se previenen las deformidades de la cabeza (plagiocefalia).

 

 

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